Suplantación de organismos públicos
Los estafadores se hacen pasar por la policía, Hacienda o el SAT, juzgados o la seguridad social para asustarte con un «proceso», una «multa» o una «filtración» y obligarte a dar códigos o transferir dinero.
Los estafadores se hacen pasar por la policía, Hacienda o el SAT, juzgados o la seguridad social para asustarte con un «proceso», una «multa» o una «filtración» y obligarte a dar códigos o transferir dinero.
La llamada o el mensaje aparenta venir de un organismo público: «hay un proceso en tu contra», «tu cuenta está vinculada a un fraude», «tienes una devolución», «verifica tu identidad». Generan miedo y prisa y, para dar credibilidad, citan datos reales tuyos obtenidos de filtraciones. Luego piden un código «de confirmación», que dictes tus datos o que transfieras «para verificar», o «pasan» la llamada al «banco». A veces te inducen a instalar software de control remoto.
Cambia de inmediato las contraseñas afectadas y activa la verificación en dos pasos. Llama a tu banco por el número oficial y bloquea la tarjeta si hace falta. Presenta una denuncia. Revisa si abrieron cuentas o créditos a tu nombre y elimina cualquier software de acceso remoto que hayas instalado.
No. Los datos salen de filtraciones. Los organismos reales nunca piden códigos ni transferencias por teléfono: es señal de fraude.
No se lo dictes a nadie. Con él los estafadores toman tus cuentas. Si no lo pediste tú, ignóralo y cambia la contraseña.