Estafa del familiar (del abuelo)
Los estafadores llaman a personas mayores haciéndose pasar por un nieto, un hijo o su «abogado» o «policía» y anuncian una desgracia —accidente, detención, hospital— para conseguir dinero urgente «de ayuda».
Los estafadores llaman a personas mayores haciéndose pasar por un nieto, un hijo o su «abogado» o «policía» y anuncian una desgracia —accidente, detención, hospital— para conseguir dinero urgente «de ayuda».
La llamada empieza con «abuela, soy yo, estoy en problemas», con voz quebrada, de modo que la víctima misma dice el nombre del nieto. Luego el «familiar» o un «fiscal/abogado» explica: tuvo un accidente, atropelló a alguien, está detenido, y hay que entregar dinero de inmediato para «arreglarlo» o pagar el hospital. Apelan a las emociones, meten prisa y prohíben llamar a otros parientes. El dinero lo recoge un «mensajero» o dictan una cuenta. Hoy incluso pueden clonar la voz con IA.
Si hubo transferencia, llama de inmediato a tu banco e intenta detenerla o reclamarla. Guarda el número del que llamó, los datos del «mensajero» y de la cuenta. Presenta una denuncia: por los «mensajeros» la policía suele llegar a la banda. Avisa a otros familiares mayores y vecinos: los estafadores trabajan por listas y vuelven a llamar.
Los estafadores se adaptan a tu reacción y hoy pueden clonar voces con IA. Llama siempre tú mismo al familiar para confirmar.
Cuéntales la estafa con antelación, acuerden una palabra clave y la regla de «primero colgar y volver a llamar».