Estafa romántica
La estafa romántica es un engaño prolongado en el que el estafador finge una relación amorosa para ganar tu confianza y luego pedirte dinero con cualquier pretexto.
La estafa romántica es un engaño prolongado en el que el estafador finge una relación amorosa para ganar tu confianza y luego pedirte dinero con cualquier pretexto.
El contacto empieza en una app de citas, Instagram o WhatsApp. El estafador usa un perfil atractivo con fotos robadas y durante semanas construye un vínculo emocional: atención, halagos y planes de futuro. Los encuentros en persona siempre se cancelan. Cuando ya hay confianza, aparece una crisis repentina —quedó varado en el extranjero, una enfermedad, una cuenta congelada— y la petición de una transferencia. A veces, en lugar de una crisis, propone una «inversión» en criptomonedas a través de una plataforma especial (pig butchering). Tras el pago, desaparece.
Corta el contacto y no envíes nada más, aunque prometan devolverlo. Guarda la conversación, el perfil y los datos de la transferencia. Acude a tu banco para reclamar la operación y presenta una denuncia ante la policía. Si manipularon tus sentimientos, no es tu culpa: los estafadores son profesionales de la manipulación.
Porque la persona de las fotos no es él. Negarse a hacer videollamadas con cualquier excusa es una de las señales más claras de estafa romántica.
Sí, es la típica estafa de pig butchering: ganan tu confianza para llevarte a una «inversión» en una plataforma falsa de la que no se puede retirar dinero.